En su origen, buscaba el mejor lugar para lograr una buena cosecha y para mantenerse con buena salud.
En chino Feng Shui significa Viento (Aire) y Agua en una referencia a la importancia de estos elementos naturales para sustentar la existencia de todos los seres vivos. Durante los siglos de su existencia se ha mantenido intacto en este afán de seguir en contacto con lo natural, pero se ha ido transformando y evolucionando en sus sistemas de aplicación hasta llegar a ser lo que actualmente conocemos como Feng Shui.
¿Qué es el Feng Shui?El Feng Shui
es una técnica que
busca conseguir la armonía entre el ser humano y su entorno físico a través de una determinada distribución de los elementos naturales que lo rodean: agua y tierra, calor y frío, árboles y construcciones, espacios abiertos y cerrados… Para ello usa el color, los materiales y las formas dentro del espacio. Más allá de la decoración, con la que puede llegar a estar íntimamente relacionado, usa la forma de las construcciones, habitaciones y locales, los materiales que componen tanto el edificio como su interior y los colores que usan para crear una determinada atmósfera y unos efectos concretos.
La idea fundamental del Feng Shui es que
el entorno influye en las personas y en sus actividades de forma mucho más profunda de lo que estamos acostumbrados a suponer. “Cómo está tu casa estás tú, pero como estás tú está tu casa”. Se basa, pues, en la convicción de la mutua relación e influencia que se da entre todo espacio físico y las personas que viven o trabajan en ese espacio de una forma permanente.
¿Qué finalidad busca?El objetivo del Feng Shui es lograr
un entorno que facilite la obtención de logros concretos como mayor prosperidad, mejores relaciones personales, más facilidad en los negocios o incluso mejor salud mediante la reordenación de los elementos físicos que componen una habitación, un salón o un negocio. En el mundo de los negocios se centra en atraer a más clientes, mejorar no sólo la facturación sino los beneficios y mejorar las relaciones con los empleados y los clientes.
A diferencia del Feng Shui tradicional que busca estos resultados a través de amuletos, flautas de bambú y figuras chinas,
el moderno Feng Shui se centra en adaptarse a las necesidades de personas y negocios y en ayudarles sin que los cambios sean perceptibles. Se usa la decoración o distribución previa del espacio sometiéndola a pequeñas modificaciones basadas en valores psicológicos o modificando la posición de objetos o personas para crear un espacio más armónico.
También puede aplicarse al modificar los colores de paredes o tapicerías, añadir o cambiar cuadros, jarrones, lámparas, alfombras. Modificar el tipo de materiales pasando de cerámica a madera o al revés. Incorporando elementos como plantas y flores, pero también música u olores. Muchos de estos remedios o soluciones ya forman parte del catálogo de soluciones de muchos profesionales, pero el Feng Shui les dota de un sentido global acentuando su eficacia al usarlos para objetivos concretos.
Los efectos pueden ser sorprendentes en su sencillez y rapidez. Por ejemplo, lograr que un restaurante o tienda aumente el número de clientes o la cantidad de sus ventas sin modificar la publicidad o el marketing, sino simplemente aplicando sencillas reglas Feng Shui. Justamente
su facilidad en aplicación y logros lo han convertido en un elemento de moda.
Concepto de armonía según el Feng Shui La armonía en Feng Shui es lograr una atmósfera donde los objetivos y los medios colaboren en lugar de estar enfrentados. Es generar un espacio ni demasiado relajante que impida la actividad, ni demasiado activo como para crear agitación. Para ello,
cada espacio debe someterse a un estudio no sólo de sus posibilidades físicas, sino de los logros que se desean conseguir: cuál será el tipo de negocio, la cantidad de empleados, el tipo de clientes... Con el análisis realizado, se usarán los elementos de construcción y decoración para lograr un entorno agradable y práctico adecuado a los fines del negocio.
Puntos a tener en cuenta según el Feng Shui en los espacios públicos: balnearios, hoteles, paradores, centros deportivos...
Los lugares públicos son un reto para el Feng Shui debido a sus características de gran rotación y movilidad de clientes. Un entorno tan dinámico donde las necesidades cambian constantemente requiere ajustes sencillos, pero eficaces. Habitualmente, nos centramos en
evitar el desequilibrio por exceso, para hacer que los espacios tengan el efecto deseado de ser tan atractivos para los usuarios que los inciten a volver con frecuencia.
→ Zonas de aguas (descanso, reposo)
Las zonas de agua son zonas habitualmente de descanso y relajación. El elemento agua se asocia con el mundo de los sentimientos. De hecho, desde el punto de vista del budismo la imagen de las aguas serenas de un lago son asociadas a la naturaleza clara de la mente tranquila. El contacto con el agua produce un enorme bienestar y, por lo tanto, bajo el punto de vista del Feng Shui estas zonas tienen que decorarse con elementos que produzcan paz, serenidad, relajamiento. Al mismo tiempo, evitar que ese efecto sea excesivo. Para ello, haremos hincapié en incorporar tantos elementos en la decoración como podamos de los grupos Fuego, Tierra y Madera. Por ejemplo, para Fuego añadiremos velas, aromaterapia, toallas calientes y colores cálidos, pero suaves que añadirán calidez, evitando la frialdad que pueden producir espacios muy pensados para una limpieza fácil. En esa línea, del grupo Tierra, usaremos materiales naturales como barro cocido, gres en tonos mates y, si es posible, suelos en madera tratada que generen solidez. Del grupo Madera, también añadiremos componentes hechos con ese material tratados para la humedad, como paja, teka, coco y algas y elementos botánicos como plantas, flores y frutas, tanto reales como en representaciones artísticas en cuadros, cerámicas… siempre que el lugar lo permita.
De forma natural las zonas de aguas calientes o donde se combina agua con luz natural o situadas al aire libre están compensadas en parte de forma natural, ya que los elementos Fuego, Tierra y Madera no precisan ser incorporados de forma simbólica como hacemos en el interior por encontrarse los elementos reales ya presentes en el conjunto. Curiosamente, estas zonas suelen ser de forma habitual las preferidas por los clientes habituales y las de mayor atractivo para los clientes potenciales.
→ Zonas de Fitness (actividad)
Las zonas de actividad en nuestra cultura se asocian con incremento de la vitalidad y la energía corporal. Desde el punto de vista del Feng Shui estos espacios deben arreglarse con elementos estimulantes que favorezcan la actividad, pero sin crear demasiada distorsión. Un lugar excesivamente activo puede tener un efecto contraproducente, y alejar a los usuarios. Para evitarlo en Feng Shui se usan los elementos de asentamiento del grupo Tierra, lo que, en lugares como un gimnasio con sus necesidades muy marcadas no siempre es fácil. Por ello, una manera respetuosa de hacerlo es modificando los colores de las paredes y los accesorios en tonos ocres, terrosos, pasteles suaves (colores Tierra) combinados con azules y verdes (colores Agua y Madera). Unas luces claras pero no crudas y mezclar elementos naturales siempre que sea posible, evitarán la impresión de almacén de máquinas o incluso de baño que puede producir el exceso de metal y espejos que se dan en algunas de estas instalaciones.
Una mezcla calculada de cuadros, telas o plantas naturales pueden también ayudar a romper ese predominio de elementos mecánicos, generando una atmósfera más humana a la vez que eficaz.
¿Cuál es la realidad que vive el Feng Shui en España?En este momento, hay un interés creciente por parte de todo tipo de personas debido a
la resonancia que está teniendo en los medios de comunicación, lo que lo ha convertido en un auténtico fenómeno social: programas de TV, secciones fijas en radio y en revistas, numerosos libros publicados…
Pero, sobre todo, los clientes satisfechos que se lo recomiendan a otras personas están creando la actual atmósfera de expectativa en que casi todo el mundo ha oído hablar del tema, sin saber, en realidad, exactamente qué es.
Es un clima propicio a una expansión rápida tanto en el entorno de trabajos para particulares, como para empresas y negocios. La demanda va en aumento tanto de información general, como de consultas y seminarios, más allá de los profesionales lógicamente más cercanos como arquitectos e interioristas, abarcando restauradores, profesionales liberales, comerciantes, profesionales de la estética, gimnasios…
Importancia de contactar con un buen consultorComo en toda nueva área de trabajo, es fundamental poder tener garantías de que el profesional que se piensa contratar es solvente.
Los elementos a tener en cuenta son los mismos que para cualquier otro: revisar su formación y las referencias de otros clientes. También es importante, al ser un sistema nuevo, conocer algunas reglas básicas para distinguir un buen profesional: los cambios deben ser razonables, no es preciso realizar obras en la mayoría de los casos, el consultor debe realizar un análisis del espacio, pero también de las necesidades del cliente y, sobre todo, debe hacer que el Feng Shui se adapte al cliente y nunca al contrario.
Perspectivas de futuroEn el mercado del ocio y el cuidado personal se da hace tiempo un aumento del interés por los tratamientos naturales, los elementos orientales y el uso de tecnologías más humanas.
Técnicas desconocidas hace poco como Tai Chi, Ayurveda, terapias con piedras, aromaterapia o cromoterapia se han convertido en elementos habituales y casi imprescindibles. En muchos casos, ya no basta con una buena acogida o unos buenos profesionales. La armonía del local se empieza a valorar más allá de la decoración y, en este contexto, el Feng Shui es una técnica que modifica el entorno para crear mayor armonía y hace los espacios más humanos al integrar la naturaleza en los elementos de trabajo.
Dado los buenos resultados y la facilidad de aplicación se está incorporando con gran rapidez a la vida cotidiana de cada vez más personas y negocios.
Si tomamos como referencia otros países con una mayor tradición respecto al Feng Shui, como Alemania o Inglaterra, aquel que lo usa en su domicilio o lugar de trabajo tiende a priorizar ser cliente en los lugares donde sabe que también se está aplicando. Así, es habitual encontrar hoteles, restaurantes, tiendas y lugares de ocio que anuncian como valor añadido estar diseñados o decorados de acuerdo al Feng Shui. Las expectativas en España son que se seguirá esta tendencia con gran rapidez.