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| Sol en primavera: Rayos UVA y bronceado con DHA |
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Esther Sualdea Artículo cedido por Vida Estética-Les Nouvelles Esthétiques Información: Ergoline y Mystic Tan.
El frío del invierno empieza a disiparse para dar paso a una nueva etapa, en la que las en que las agradables temperaturas propician que empecemos a ir algo más ligeros de ropa. Es, pues, el momento acabar con la palidez propia de los meses más fríos del año y proporcionar a la piel un tono más saludable. ¿Cómo? Te proponemos dos opciones, que pueden ser complementarias entre sí: los rayos UVA y el bronceado mediante pulverización de DHA. De este modo, no sólo se consigue una notable mejora del aspecto físico, sino que también se prepara la piel para recibir los primeros rayos de sol.
Rayos UVA |  |
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Piel bronceada y protegida Por todos es sabido que los rayos UVA, además de proporcionar a la piel un bonito tono bronceado, brindan una protección natural contra los efectos de la luz solar. Así, la preparación previa de la piel mediante el sol artificial hace que ésta tenga activados todos sus mecanismos de defensa de cara al verano. Es el momento, pues, de que saques el mayor partido a este servicio.
Para preparar la piel para los primeros rayos de sol y adquirir una tonalidad atractiva después del invierno es recomendable que tu cliente acuda al solario una o dos veces por semana. Es lo que se denomina “bronceado preventivo”. Según los expertos, ésta es la mejor forma de broncearse de un modo efectivo, ya que se proporciona a la piel una protección extra. No olvides que una piel bronceada está mejor protegida contra las agresiones externas y, a su vez, se acaba de broncear más rápidamente.
Los UVA en primavera...
- Preparan la piel para el verano.
- Aumentan la protección de la piel frente a las radiaciones lumínicas.
- Son una solución eficaz contra el cansancio primaveral.
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Preparar la piel, fundamental Antes de que tu cliente se exponga a una sesión de bronceado artificial es muy importante que prepare su piel.
Los profesionales de la estética aconsejan realizar un peeling facial o corporal –según la zona que se vaya a exponer a los rayos UVA- 24 horas antes de la exposición, así como una hidratación completa.
Por otra parte, la exfoliación también resulta muy adecuada para la mayoría de las pieles, incluso para las más sensibles. De este modo, se evita la posible aparición de manchas en la piel porque ésta no esté limpia.
Durante el bronceado, aconseja a tu cliente que utilice gafas de protección obligatoria, cuya utilización ya es de obligado cumplimiento en Cataluña. También puedes recomendarle el uso de aceleradores del bronceado para potenciar la acción del solario.
Al finalizar el bronceado, es recomendable aplicar una crema hidratante y, si la piel se muestra roja y tirante, retrasar la exposición un mínimo de 48 horas.
Pulverización con DHA | | |  | | | |  | | | → Foto: Pupa | |
El bronceado sin UVA
La última tecnología en el sector del bronceado es el bronceado sin sol mediante cabinas de bronceado totalmente libres de radiación UVA. Estas cabinas sin sol permiten alcanzar en sesenta segundos un perfecto y uniforme bronceado, teniendo en cuenta el tamaño corporal del cliente, su tipo de piel y el nivel de bronceado deseado para conseguir un óptimo bronceado sin riesgo alguno.
Este sistema broncea el cuerpo en su totalidad mediante un proceso de bronceado que utiliza una solución autobronceadora, cuyo principal componente es la DHA.
Cuando la DHA entra en contacto con los aminos libres de las proteínas cutáneas de la superficie de la piel –epidermis- se produce una reacción química que colorea la superficie de la misma produciendo un bronceado atractivo sin necesidad de que se active el mecanismo de bronceado normal.
Esta coloración perdura mientras las proteínas permanecen en la capa más externa de la piel, aproximadamente entre 4 y 5 días, ya que las células de la epidermis son reemplazadas de forma natural por otras nuevas.
Así, mediante la aplicación de una mezcla uniforme de solución bronceadora sobre todo el cuerpo, se produce un intenso bronceado en tan sólo unos segundos.
 | UVA y bronceado sin sol, complementarios
Este sistema supone una eficaz solución para incrementar las ventas en los centros de bronceado, ya que, sin duda, contribuirá a atraer a nuevos clientes.
A diferencia de lo que se pueda pensar, el bronceado sin sol y el bronceado mediante radiación UV no son antagonistas, sino que se complementan el uno al otro, porque ofrecen diferentes opciones de bronceado.
Así, estos dos sistemas complementarios permiten que muchos amantes del bronceado disfruten de todas las ventajas que ofrece una sesión de rayos UVA y de la inmediatez del bronceado que proporciona una cabina de bronceado sin sol. Por ello, después de realizar una sesión de rayos UVA muchos clientes optan por una sesión de bronceado sin sol.
Una sesión de rayos UVA es el mejor pre-acondicionador para una sesión de bronceado sin sol, ya que la piel, ligeramente deshidratada después de una sesión de rayos UVA, absorbe como una esponja la solución autobronceadora que se recibe posteriormente en la cabina.
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Tecnología de vanguardia Este sistema emplea la tecnología electrostática, gracias a la cual la solución bronceadora, además de atomizarse, recibe un proceso electrostático: cuando la solución autobronceadora pasa a través de los inyectores, sus partículas se polarizan, convirtiéndose en “pequeños imanes”. Las propiedades magnéticas del cuerpo atraen a dichas partículas polarizadas de la solución sobre toda la superficie corporal de una forma absolutamente uniforme.
Así, mediante el sistema electrostático se consigue una eficiencia óptima en el bronceado, tanto en el aspecto de uniformidad como en la cantidad de producto a utilizar.
Bronceado uniforme y duradero Después de una sesión de bronceado sin sol, ya se está bronceado, pero es recomendable tomar una o dos sesiones adicionales para alcanzar el color deseado, dependiendo de lo intenso que se desee que sea el bronceado. Una vez alcanzado el color deseado, se podrá mantener realizando una sesión cada 4 o 5 días.
La solución aplicada sobre la piel es muy fina y atomizada, con lo que al finalizar la sesión la mayor parte de la solución será absorbida por la piel y ésta estará seca. Con todo, algunas áreas pueden presentar pequeñas gotas, que podrán ser eliminadas fácilmente con una toalla sin que ello afecte a la uniformidad y calidad del bronceado, ya que es un exceso de solución totalmente innecesario.
Por otra parte, para lograr una mayor duración del bronceado, es aconsejable exfoliar la piel antes de cada sesión.
No es recomendable aplicar cremas hidratantes hasta que la DHA se haya fijado completamente sobre la piel (después de 4 a 6 horas).
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Además... |
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